El estreñimiento en los bebés y niños

 

El estreñimiento es un problema común en los niños de todas las edades, pero los niños con discapacidad tienen un mayor riesgo de sufrir estreñimiento. Un niño/a con estreñimiento puede tener evacuaciones con menos frecuencia de lo normal, evacuaciones duras o evacuaciones grandes, difíciles y dolorosas. Existe una variación normal en la frecuencia que tienen evacuaciones intestinales.

Los bebés tienden a tener movimientos intestinales más frecuentes que los niños mayores. Algunos bebés tienen una evacuación intestinal después de cada alimentación. Sin embargo, también es cierto que algunos bebés típicos pueden tener movimientos intestinales una o dos veces a la semana. Bebés en ciertas fórmulas tendrán evacuaciones más formadas, mientras los que toman leche materna o de otras fórmulas tienen deposiciones sueltas y normales. Su bebé también puede normalmente ponerse tenso y poner la cara roja al tener una evacuación intestinal, porque no han aprendido a coordinar los músculos para tener una evacuación intestinal. Sin embargo, si su bebé tiene deposiciones duras o persistente esfuerzo de dolor cuando trata de tener una evacuación intestinal, hable con el médico de su bebé sobre el estreñimiento.

En los niños mayores, la frecuencia de los movimientos intestinales también varía. Sin embargo, si su hijo está teniendo duro o doloroso tiempo para las evacuaciones, sangrado al defecar, rayas frecuente de evacuaciones en su ropa interior o grandes movimientos de intestino, entonces usted debe discutir la posibilidad de estreñimiento con el médico de su hijo.

Algunos niños pequeños y mayores podrán desarrollar una condición llamada “encopresis.” Esto significa que han estado tan estreñidos durante tanto tiempo que ahora están teniendo dificultad para sentir y controlar sus movimientos intestinales. Esto da lugar a frecuentes accidentes y/o de una fuga de pequeñas cantidades de evacuaciones en la ropa interior durante todo el día. Esta evacuación incluso puede ser líquido (haciendo pensar la familia que el niño tiene diarrea) debido a que el excremento líquido fluye alrededor de la retención del niño. Evaluación e intervención es fundamental porque esta situación rara se resuelve sola.